SOLTAR A TU FAMILIA DE NACIMIENTO (JESHUA)
Jeshua
Querida gente, es para mí un
gran placer estar con ustedes nuevamente.
Cuando estoy con ustedes y hablo a través de
Pamela, siento su presencia y los veo como energía de
luz, buscando su camino a través de un
mundo oscuro, donde a menudo encuentran dificultades y energías con las cuales no saben cómo tratar.
Todos ustedes son valientes guerreros. Su sola presencia en un cuerpo físico en la Tierra habla de su enorme
coraje y disposición para luchar con las energías oscuras y con los obstáculos que encuentran dentro de
ustedes mismos. Pamela está
preocupada por la palabra ‘luchar’ que uso aquí. Pero yo sin embargo uso la palabra aquí porque ustedes, en cierto modo, son
luchadores: luchadores que no sólo
resuelven dificultades con el amor del corazón, sino
con la espada del discernimiento.
Discernimiento significa: ser capaz de reconocer claramente cuando las energías no están en armonía con
las suyas (por lo tanto ustedes pueden soltarlas de su campo de energía). El discernimiento es la energía de la espada, la energía masculina, y la importancia de éste a la luz del tema que voy a
discutir hoy es grande.
Quiero hablar acerca del período de
transición, como ustedes lo llaman, el
período que a veces es llamado la transición de Piscis a Acuario, o de la
Tercera a la Quinta dimensión.
Ustedes les han dado muchos nombres a esta transición energética
que está actualmente aconteciendo en
su esfera terrestre.
Yo no quiero hablar acerca de esta transición en términos de eventos externos, en términos de predicciones sobre lo que
va a suceder en su tierra. Por ejemplo sobre el número de
terremotos o catástrofes que aún deberían
tener lugar antes de que el cambio pueda ser completado.
Yo quiero hablar acerca del cambio del corazón.
En muchos de ustedes hay una necesidad de una cierta
seguridad. Por esta razón
ustedes a veces confían en
las teorías sobre la transición y en las predicciones acerca de las
cuales leen o escuchan. Ustedes se dejan llevar por motivos de temor y/o
curiosidad. Pero al hacer esto, a veces pierden de vista el hecho de que las
mismas energías turbias pueden estar
asociadas con esas predicciones.
Por lo tanto yo les pido que cuando lean acerca de
predicciones del futuro, acerca de este período de
transición, siempre pidan la fuente. Pídanla con su corazón, sólo
sientan de qué fuente energética vienen esas especulaciones, esas
teorías sobre la transición. ¡Usen la
espada de su discernimiento!
Yo los aliento mucho a comprender este período de transición en términos
internos.
Por consiguiente hablo de la transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada
en el corazón. He descrito en detalle
esta transformación interior en las series de
los Trabajadores de la Luz, que se encuentran en el sitio web de Pamela y
Gerrit. Hablo en estos términos
porque se trata de una transformación
interior que todos ustedes pueden sentir dentro. No hay nada fuera de ustedes
que necesiten para este cambio, y nada fuera de ustedes puede abstenerlos de
esto. Tampoco hay un ‘límite de tiempo’, un período en
el cual algo haya tenido que ser ‘hecho’ a tiempo. Es una transformación interior que ustedes, personalmente
y singularmente, van haciendo paso a paso.
En esta canalización
quisiera ilustrar este proceso de transformación (del
ego al corazón) con un tema con el cual
todos ustedes están profundamente implicados:
la relación con su propia familia de
nacimiento.
Cómo
ustedes se relacionan con su familia, dice mucho acerca de su propio progreso
en la transición de la conciencia basada en
el ego a la conciencia basada en el corazón.
Su nacimiento aquí en la
tierra puede ser comparado con una especie de caída a la
oscuridad, pero no conectada con ninguna asociación de
pecado y culpa. Es realmente una zambullida a la profundidad que ustedes
tomaron concientemente desde una cierta capa dentro de su alma. En el momento
en que ustedes se sumergen, sin embargo, están en un
estado de inconsciencia, luego están
inmersos en el mundo de la materia. En ese momento, ustedes arriban al útero de su madre.
Por un lado, ustedes llevan consigo una energía muy
brillante, la energía del Hogar. Ustedes aún recuerdan cómo es estar en el Otro lado, ustedes recuerdan el amor que
sentían a su alrededor como algo
natural y la unión con todo lo que es, todo lo
que vive.
Cuando ustedes descienden a la tierra como un embrión, estas energías del Hogar aún están fuertemente con ustedes. Pero al
mismo tiempo ustedes se confrontan con lo que yo llamo el ‘paradigma de los padres’.
Paradigma es una palabra que significa tanto como visión del mundo, pero ésta abarca mucho más que eso. No sólo contiene los pensamientos y
convicciones de sus padres sino también sus
sentimientos, sus emociones más
profundas. Toda esa ‘red de
seguridad’ es el paradigma dentro del
cual se sumergieron como una nueva alma que viene a la tierra, al comienzo de
su nueva encarnación.
Ustedes están inmersos en la realidad de
la ‘tercera dimensión’, o
como a mí me gusta llamarla: el mundo
de la conciencia basada en el ego, como está
representado en sus padres. Ésta es
una realidad energética en la cual predominan
ciertas ilusiones.
Quiero mencionar aquí las
tres ilusiones más importantes.
1.
La pérdida de la maestría
La primer ilusión es la ilusión de la pérdida de la maestría. Esta ilusión les hace olvidar, mientras viven,
trabajan, y están vivos en la tierra, que
ustedes son los creadores de todo lo que sucede en su vida. Ustedes no
reconocen lo que sucede en sus vidas como su propia creación, de vez en cuando ustedes piensan
que son una víctima. Ustedes creen que hay
poderes, más grandes que ustedes, que
pueden hacer y planear su vida. Ésta es
la pérdida de la maestría.
2. La pérdida
de la unidad
Y luego, con la zambullida dentro de lo profundo, esa zambullida dentro del
paradigma de sus padres, quienes han vivido en la ilusión por bastante tiempo, también está la pérdida
de la unidad con todo lo que vive. El reconocimiento de unidad entre ustedes y
el mundo, entre ustedes y ‘el otro’ está
perdido para ustedes. Dentro de la conciencia basada en el ego existe la convicción de que todos nosotros estamos
separados unos de otros, cada uno en un cuerpo separado. Existe la creencia de
que vivimos en ese cuerpo y que cuesta mucho trabajo contactar a los demás. Es la ilusión del cuerpo como una prisión. Esa
es la segunda ilusión.
3. La pérdida
del amor
Y la tercer ilusión que quisiera mencionar aquí es la pérdida del amor. En la esfera fuera de la cual ustedes
vienen a la tierra, la energía del
amor ha sido un nutrimento patente. Cuando vienen aquí a un mundo relativamente oscuro, donde hay mucho desamor,
comienzan a confundir amor con toda clase de energías que no son amor, como admiración de dependencia emocional. Más tarde en esta canalización
retornaré a esta confusión.
Ahora, quisiera llevarlos a aquel momento cuando nacen aquí, un pie aún en el cielo, el otro en la tierra, en ese paradigma
ustedes no encajan bien en todo eso. Siempre hay puntos específicos con los cuales sus padres están muy ligados al paradigma. También hay puntos donde ellos están libres de él, esto es decir, hay aspectos en los cuales la energía del corazón ha sido liberada en ellos. Pero siempre hay algunos
puntos en los cuales ellos también están muy adheridos al paradigma de la
conciencia basada en el ego.
Y ahí
ustedes llegan, como quien dice, frescos desde el cielo. Lo que sucede luego en
el desarrollo del niño en
relación a sus padres, es que al
comienzo se apegará muy fuertemente al paradigma
de sus padres, y luego comenzará a
soltarlo lentamente a medida que envejece. Este proceso de desarrollo está muy emparentado a la transición desde la energía del ego a la energía del corazón que está
teniendo lugar en la conciencia colectiva de la humanidad como un todo.
Lo que está
teniendo lugar a gran escala, también está sucediendo a pequeña escala, en el nivel de lo
individual. La transición de la
conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón en un micro-nivel a menudo ocurre
al trascender las energías
limitantes, cargadas de miedo, que ustedes han recibido de sus padres durante
su infancia.
Quiero describir esta transformación de la conciencia a una pequeña escala, por ejemplo describiendo la relación entre padres y niños, porque es muy fácil para ustedes reconocerlo al nivel
de la experiencia personal. No me gustan las predicciones o anuncios que no están a tono con la experiencia, que no
pueden ser reconocidos por su propio corazón, por
sus propios sentimientos. Es por esto que yo les pido a ustedes otra vez:
cuando lean o escuchen un material sobre el período de
transición, por favor cuestiónenlos con su corazón y vean si encajan con su propia
experiencia. Porque ustedes ya no son estudiantes, todos ustedes son maestros.
Su propia experiencia es el criterio de prueba.
Sus corazones están
llenos de sentimientos intuitivos, tiernos y apacibles, acerca de lo que está sucediendo. Confíen en ellos. Cómo se definirá
exteriormente este cambio interno de la conciencia, en la realidad física de la tierra, todo eso no es
importante. Triunfaremos cuando triunfemos.
Es el paso del corazón, el
paso interior, en el reino de las emociones, lo que realmente cuenta en la
transición de la Nueva Era.
En el momento en que comienzan la vida aquí en la tierra, ustedes se topan con
la realidad principalmente a través de
sus padres. Al llegar aquí
ustedes traen consigo la memoria del Hogar, y sienten una apacible sensación de nostalgia. Hemos mencionado
anteriormente el trauma del nacimiento cósmico
(ver la canalización 3 en estas series), que
ustedes llevan consigo como un alma, por todo el camino desde el comienzo de su
viaje a través de todas sus vidas en la
tierra y en otra parte. Pero cada vez que ustedes comienzan a vivir como un niño en una vida terrenal específica, también hay un trauma de nacimiento. Quiero decir esto
principalmente en un sentido psicológico:
despedirse siempre del Hogar, y la necesidad de corregir esto, de encontrar su
propio camino en la energía de la
tierra.
En el momento de su nacimiento, los padres pertenecen a la
energía de la tierra. Ellos ya se
han adaptado a esta dimensión, a
las leyes que se aplican aquí. Con
frecuencia son leyes limitantes, en el área de
las normas sociales e ideas que los padres han absorbido marcadamente, las
cuales no son patentes para el niño en
absoluto.
De este modo los padres representan para el niño la
conciencia basada en el ego, el paradigma de las tres ilusiones. El niño se enfrenta a esto por medio del
hogar paternal, y el modo en el que este paradigma se ha desarrollado en los
padres, lo influenciará
marcadamente el resto de su vida.
Por supuesto que los padres –Pamela
me pide que agregue este pensamiento, porque no quiere que los padres sean
puestos bajo una luz desfavorable – en algún momento también han sido niños, y han ido a través del
mismo proceso. Los padres no fuerzan concientemente sus miedos e ilusiones
sobre sus hijos. Por más que
sea, en la etapa en que ellos tienen hijos, los adultos inconscientemente han
absorbido muchas energías del
viejo paradigma basado en el ego, el paradigma que está formado por las tres ilusiones que hemos mencionado
anteriormente.
El niño entra
a esto fresco y nuevo y se da cuenta de que la realidad no se corresponde, no
está en armonía con lo que él
estaba acostumbrado. En esa fase muy temprana de su vida, el niño está en un
estado de conciencia más bien
pasivo. Está muy abierto en sus ser, en
su mente y en sus sentimientos, y absorbe todo lo que lo rodea. Especialmente
en los tres primeros meses la habilidad del niño para
absorber es increíble, asimila todo de la
realidad energética que lo rodea, dentro del
núcleo más
profundo de sus células.
Él se bebe de un solo trago, y la
experimenta como realidad, la realidad energética
del entorno directo, usualmente la de los padres. Por otro lado, aún está dentro
de él aquella ‘pieza del cielo’, aquél núcleo de
ser puro, incondicional que no es afectado por las ilusiones.
En cierto modo estas realidades energéticas chocan entre sí, pero
el niño mantiene esto escondido de él mismo. Porque este conflicto es
demasiado doloroso para experimentarlo en esta etapa muy vulnerable en la cual
el niño se encuentra cuando es un
recién nacido. Para esconder esta
colisión, este conflicto interior
para él mismo, el niño se acomodará a su entorno. Él
quiere hallar una ratificación, en
su ambiente, para estas energías de
amor, de unidad, y de maestría que aún están
presentes en él en su estado natural.
El niño aún es maestro de su realidad, se
siente unido y uno, tiene amor, pero quiere que éste sea
confirmado por su entorno. Él
comienza a buscar confirmación, pero
con frecuencia recibe confusos mensajes de su entorno.
Sus padres quieren darle amor, pero también hay
mucho miedo en ellos. Hay mucha energía
bloqueada que no puede fluir, que ellos no se permiten que fluya. También hay en los padres un anhelo, una
sensación de añoranza por su propia maestría, su
amor, su vínculo natural con Todo lo que
Es, pero ellos han perdido este estado de la mente hace mucho tiempo. Ellos se
han habituado tanto a la vida en la tierra con todas sus ilusiones, que han
comenzado a considerar estas ilusiones como reales.
Por lo tanto inconscientemente, los padres criarán a sus hijos con energías que son confusas para ellos. Y
otra vez, hasta un cierto punto los padres no pueden ser culpados por esto, en
el sentido de que en un nivel conciente ellos a menudo se están esforzando mucho por dar a sus
hijos lo mejor.
Cuando un niño nace,
los padres a menudo tendrán una
abertura a más luz y amor. En aquel
momento, un núcleo de amor incondicional,
divino será tocado en los padres. Ellos
sienten el carácter sagrado del nacimiento y
del pequeño ser que se ha confiado en
ellos y en la vida. Al nacimiento del niño sus
corazones están abiertos de par en par, y
ellos están en contacto con su propio
ser divino, sagrado. Pero esto con frecuencia es temporal, porque más tarde todo comenzará a calmarse, a envolverse otra vez en
la realidad energética de los padres que existía antes del nacimiento del niño. Y así la
abertura a la realidad basada en el corazón que
estuvo ahí, también puede cerrarse otra vez y con
frecuencia lo hace. Los padres retroceden a sus viejos modos de pensar, sentir
y querer.
¿Y entonces qué sucede con el niño que crece?
La mayoría de los niños eligen adaptarse tan enfáticamente al paradigma paternal, que
ellos pierden el contacto con su energía del
alma original, aquella de la que aún tenían mucha conciencia al comienzo de su
encarnación. En esta primer fase de la
vida (hasta la pubertad) ellos están tan
preocupados en enfocarse en este mundo, y en conseguir el amor y la atención de sus padres, que ellos mismos
olvidan quienes son.
El niño tiene
un desenfrenado anhelo por amor y cercanía y
cuando los padres no pueden proveerlo suficientemente, el niño se inclinará hacia otro lado para conseguirlo de cualquier forma. Él creará
ilusorias imágenes de amor.
Él tomará por
amor las energías indebidas, por ejemplo el
orgullo de un padre cuando el hijo logra algo que en el mundo externo es visto
como inteligente o bien hecho. Esta clase de orgullo paternal en realidad no
tiene nada que ver con el niño. No
es un orgullo en un logro interior, sino en un desempeño externo que no se origina necesariamente en los impulsos
internos del niño. El niño puede crecer viendo a esta clase de
orgullo como amor. Y a menudo más
adelante en su vida llegará a
trabajar muy duro y no entenderá,
siendo un adulto, por qué tiene
el impulso a trabajar tan duro todo el tiempo, por qué el trabajo ha llegado a ser una adicción para él.
Una segunda distorsión o
imagen ilusoria del amor es cuando el niño
comienza a confundir amor con dependencia emocional. Muchos padres han
experimentado ellos mismos una falta de amor real durante su infancia. Ellos no
se han sentido verdaderamente acogidos en una atmósfera
de cordialidad y seguridad. Cuando luego ellos mismos tienen un hijo, lo
abrazan con señales mixtas. Por un lado, está el amor genuino, por otro lado está la necesidad subconsciente de suplir
la pérdida. Los padres intentan
sanar sus propias heridas emocionales encontrando el amor y la seguridad
emocional, que ellos perdieron en su pasado, a través de la relación con
sus hijos. Cuando esto sucede, el niño
recibe señales muy confusas por parte
de sus padres.
La energía lo pondrá al tanto, los mensajes “te amo” y “te necesito” estarán
indisolublemente intrincadas. Por este enredo, que ustedes podrían imaginar como una espiral de
cuerdas retorcidas, el niño
comienza a asociar amor con necesidad. Este enredo o ilusión es el comienzo de una relación emocional de dependencia entre
padres e hijos, que puede tener un resultado muy destructivo, no sólo en la relación padre-hijo, sino también a la larga en las relaciones íntimas que el niño tendrá como
un adulto.
En las relaciones que tenga con otros adultos, él o ella podrían fácilmente
comenzar a pensar que ‘ser
necesitado’ es un ingrediente esencial
del amor en esa relación. Podrían entonces comenzar a interpretar
los sentimientos de dependencia, incluso los celos y el carácter dominante, como una forma de
amor, mientras que estas energías son
diametralmente opuestas al amor.
Resumiendo, ustedes ven que siendo niños en el nacimiento aterrizan a un paradigma paternal que
en el comienzo, es decir la primer mitad de sus vidas, causará totalmente mucha confusión. Es como si ustedes fuesen llevados
por mal camino, y en un cierto momento entran a sus vidas oportunidades y
posibilidades que los invitan a investigar, a desenredar el nudo. Entonces podrían sufrir una crisis de identidad, en
la cual ya nada es cierto y ustedes constantemente dudan de quienes son y de
quienes no son. Esto se ha descrito en las series de los Trabajadores de la Luz
como la primer fase de la transición del
ego al corazón.
El verdadero desenredo de sus ilusiones y errores toman
lugar cuando ustedes contactan la energía del
corazón, también descrita en la series de los
Trabajadores de la Luz. En cuanto a sus padres, esto significa ser realmente
capaz de liberarlos y perdonarlos interiormente y comenzar a seguir su propio
camino.
En cierto sentido ustedes han sido las víctimas de sus padres; sus padres como
representantes de la conciencia basada en el ego durante su infancia. Ustedes
han vivido temporalmente y parcialmente de acuerdo a sus ilusiones. En cierto
modo, ustedes no tuvieron opción,
mientras fueron niños. Sin embargo, trascender
este estado de ser la víctima
es uno de las rupturas más poderosas
que ustedes pueden tener en sus vidas. Cuando ustedes pueden reconocer las
impresiones energéticas más profundas de su infancia como tales
esto los vuelve una persona libre, y luego deciden cuáles les convienen y cuáles es
mejor soltar. Esto es maestría.
Entonces ustedes ya no se adaptarán subconscientemente a los deseos y anhelos de sus padres,
cuando no sean los suyos propios. Al mismo tiempo, ustedes ya no se rebelarán contra ellos tampoco. Ustedes
pueden ver las impresiones que no les conviene simplemente como algo que no
pertenece a su período. Ustedes no necesitan
juzgar a sus padres nunca más por
cargarlos con estos aspectos. Ustedes no tienen que luchar contra ellos nunca más.
Ustedes son introducidos a la conciencia basada en el ego a
través de sus padres y ustedes la
trascienden nuevamente a través de
sus padres, específicamente liberándolos a ellos en amor y perdón y reconociéndose a ustedes mismos como el maestro independiente que
son. Éste es el reclamo de su
maestría, el reconocimiento de que
ustedes son los creadores de su vida y de todo lo que han elegido, incluso del
camino equivocado que han tomado.
Los Trabajadores de la Luz y sus padres
Llegado a este punto quisiera hablar específicamente sobre las almas
Trabajadoras de la Luz. También ellas
al nacimiento se sumergen dentro del paradigma de los padres que han elegido
para ellas mismas como almas. Ahora, los Trabajadores de la Luz frecuentemente
llevan con ellos una asignación extra
en relación con los padres o con el
paradigma paternal.
Los Trabajadores de la Luz, cuando vienen a la tierra, tienen la intención de plantar la semilla, los brotes
de la conciencia Crística, la energía de la Nueva Era. En un sentido
incluso más profundo que las otras
almas, Los Trabajadores de la Luz tienen el propósito de
comprender el paradigma del corazón en la
realidad terrenal. Específicamente
por esta razón –y esto puede parecer una paradoja- muchas almas
Trabajadoras de la Luz eligen familias para encarnarse en ellas, en las cuales
hay mucha oscuridad. Con oscuridad me refiero simplemente a las ilusiones de
las cuales hablé anteriormente, las tres
ilusiones que llevan a la pérdida
de su maestría, a la pérdida de su verdadera unidad, a la pérdida del amor.
Así, cuando los Trabajadores de la Luz
vienen a la tierra con una conciencia desarrollada, un refinamiento o ‘antigüedad’ en sus almas, ellos terminan en
familias donde algo está
sucediendo, donde una cierta ilusión es
experimentada al extremo. Por la naturaleza de su misión, los Trabajadores de la Luz son como un imán arrastrado a situaciones donde la
energía se ha quedado atascada,
donde la energía está paralizada como en un callejón sin salida. Ellos sienten como su tarea el hacer que la
energía fluya nuevamente ahí.
Y es por esto que los Trabajadores de la Luz frecuentemente
nacen dentro de familias difíciles.
Cuando ellos comienzan la vida, los Trabajadores de la Luz a
menudo tienen una fuerte confianza
de que ellos encontrarán la
salida, de que ellos superarán la
energía limitante. Sin embargo,
cuando ellos nacen como niños y
crecen, están expuestos a los mismos
dilemas y confusiones como cualquier otro niño. En
un cierto sentido, ellos incluso experimentan esta confusión más
profundamente y más intensamente. Debido a que
llevan consigo mucho de la energía del
Hogar, ellos (interiormente) chocan frontalmente con los modelos de energía bloqueada en su entorno y esto los
hiere profundamente. Así existe
un cierto riesgo implicado en el viaje de los Trabajadores de la Luz hacia
aquellos lugares de oscuridad o error. Es una misión peligrosa. No olviden por qué yo los llamo a ustedes valientes guerreros, es por esta
razón.
Su nacimiento aquí es un
aterrizaje en un paisaje inhóspito
con solamente ustedes, su conocimiento interior, como equipaje. Hay una baja
resonancia con el ambiente, no mucho reconocimiento y admisión de quiénes son ustedes. Es el extranjero que ustedes buscan como
un Trabajador de la Luz. Como un Trabajador de la Luz ustedes son los pioneros
que quieren cambiar la dirección a
algo, cambiar algo, y ustedes siempre son los primeros en hacer eso en ese
ambiente. Por lo tanto ustedes no
se encuentran con sus semejantes en ese momento. Y eso hiere, es duro para un
alma humana. Como una entidad espiritual ustedes han elegido este camino
concientemente pero como un ser humano, mientras son niños puede ser cruel. Es por esto que yo los incito a sentir
y a reconocer ese dolor en ustedes mismos, porque sólo haciendo eso pueden trabajar con eso y liberarlo. Es el
dolor de un niño que está desamparado y que nunca encuentra
reconocimiento de su originalidad. El niño es un
extraño en ese ambiente. Los
Trabajadores de la Luz experimentan esto incluso más porque ellos son 1. muy ‘diferentes’, y 2. buscan un ambiente donde el
ser diferente no sea reconocido o sea aceptado con dificultad.
Todo el viaje del niño hacia
la edad adulta e incluso hacia la vejez, puede ser visto como un desafío a encontrar nuevamente su propia,
innata luz interior. El desafío es ser, desde su interior profundo,
conocer y sentir otra vez: “este
soy yo, y esto es lo que yo he venido a traer aquí.”
Esto es especialmente verdadero para los Trabajadores de la
Luz. Su asignación ante todo es llegar a ser
quienes ellos son. Al hacer eso, ellos llevan a cabo su misión. No es su tarea mejorar el mundo.
Es su tarea encontrarse a ustedes mismos. Y sí, el
mundo llegará a ser un mejor lugar por
esto, porque su Luz entonces brillará de un
modo natural. Pero ustedes no tienen que trabajar para esto, sólo sucederá.
El verdadero trabajo es soltar todas aquellas pizcas de
paradigma del ego (miedo, ilusión) que
ustedes absorbieron tan profundamente cuando eran niños, durante los tres primeros meses y después.
Esta liberación es
una tarea extremadamente pesada. No quiero desalentarlos diciéndoles esto. Más aún, yo
quiero enseñarles a ustedes que pueden
tener mucho respeto por ustedes mismos y que ustedes son los valientes
guerreros que yo conozco. El desafío es
realmente ser todo lo que ustedes pueden ser en un ambiente que no es el
propio. Este es el trabajo del pionero, de aquél que
allana el terreno para una nueva conciencia aquí en la
tierra.
© Pamela Kribbe 2005
Esta canalización se mantuvo el 10 de octubre de 2004 en nuestro lugar de trabajo en Tilburg.
Eltexto hablado ha sido luego corregido en cierto modo para facilitar su lectura.
Este mensaje fue traducido desde el holandés al inglés por la dra. Wendy Gillissen (sitio web http://www.reincarnatietherapie.com), y luego desde el inglés al español por Sandra Gusella. sgusella@gmail.com
Traducción:
Sandra Gusella
Por preguntas o información, contáctenos en


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